Foto: Especial
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El pasado martes 17 de noviembre se cumplió un año desde la aparición del primer caso de COVID-19 en China. El primer paciente identificado fue un hombre de 55 años originario del departamento de Wuhan.

Durante ese período, médicos adscritos a esta zona empezaron a detectar pacientes con síntomas relacionados al SARS, que presentaban una cepa diferente a la que tenían detectada.

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Las autoridades chinas,  hasta ese punto, no habían dimensionado la catástrofe sanitaria que el nuevo brote de co ntagios podría causar. Fue hasta finales de diciembre, que la comunidad médica cayó en cuenta de que estaban tratando con una nueva enfermedad.

Hasta ese momento, sólo habían alrededor de 266 personas reportadas con los síntomas de la nueva enfermedad; los cuales recibieron atención médica, sin embargo, las nociones para el tratamiento de esta nueva cepa eran casi nulas.

Las consecuencias

Al día de hoy el covid-19 está presente en todos los rincones del planeta alcanzado la alarmante cifra de 55 millones 192 mil 391 casos confirmados y un millón 330 mil 205 decesos. Esto según datos de la Organización Mundial de la Salud.

En cuestiones económicas, la pandemia ha provocado que el 9.7% de los trabajos a nivel mundial se hayan perdido. Siendo América Latina una de las regiones más afectadas, con 41 millones de personas desempleadas.

En México, se tienen registrados un millón de casos confirmados y han ocurrido 99 mil 26 muertes relacionadas con el COVID-19. Mientras que se han perdido alrededor de 6 millones  de empleos, lo que dejó al 11.6% de la población económicamente activa sin trabajar.

Hasta el momento, siguen aumentando las cifras de contagio y las restricciones sanitarias están siendo cada vez más estrictas. Estamos a 4 meses de cumplir el año de que se presentó el primer caso de COVID-19 en México y el escenario sigue siendo incierto.