El subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Ricardo Mejía Berdeja, con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: Benjamín Flores El subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Ricardo Mejía Berdeja, con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: Benjamín Flores
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Redacción/Proceso

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CIUDAD DE MÉXICO.- El subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Ricardo Mejía Berdeja, alertó sobre el uso de fentanilo, el nuevo opiáceo sintético que es 100 veces más tóxico que la morfina y 50 veces más dañino que la heroína.

La sustancia, subrayó, está invadiendo el mercado nacional de drogas y sembrando dolor y muerte en las familias mexicanas.

Durante la conferencia mañanera en Palacio Nacional, el funcionario explicó que los precursores del fentanilo provienen de Asia, pero en los últimos años se ha propagado en Estados Unidos, debido a la irresponsabilidad de médicos y farmacéuticas que lo administraban para cualquier afección, generando un mercado de adictos.

La adicción a esa droga, abundó, también ha contaminado parte del país, convirtiéndose en un nuevo flagelo para la población, por lo que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) se mantiene en coordinación con el gobierno de Estados Unidos en materia de seguridad.

Asimismo, indicó que el sector seguridad trabaja de la mano con el sector salud para combatir las adicciones, lo que consideró un “cambio revolucionario” que modifica la lógica de la criminalidad, donde a los adictos se les ve como un mercado de clientes que debe avanzar para ganar terreno, sembrando terror, pánico e inseguridad en la población.

“Vamos a combatir de raíz este mal, quitando este cáncer de las adicciones, y de esta manera forma dejar sin recursos a los organismos delincuenciales que han encontrado en este mercado su abastecimiento de dinero y de poder”, afirmó el funcionario local.

Mejía Berdeja destacó que el problema de las drogas también tiene que ver con un bombardeo continuo de mensajes aspiracionales que tratan de inducir a los jóvenes al consumo de sustancias, y expresó que con la estrategia Juntos por la Paz buscará terminar con los modelos de narcocultura de prototipo criminal.

Detalló que, como parte de la estrategia, el pasado viernes 11 se reunió con secretarios de Seguridad Pública del sistema penitenciario y alcaldes de la región norte-noreste, y el jueves 24 se entrevistó en Oaxaca con los secretarios, alcaldes e integrantes del sistema penitenciario del sureste del país.

Además, agregó, se realizaron jornadas en Ecatepec, Estado de México, y en los próximos días arrancarán en la alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México; Cancún, Quintana Roo; Acapulco, Guerrero; Tijuana, Baja California, y Ciudad Juárez, Chihuahua.

Por su parte, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, explicó que la desigualdad social, la marginación, la exclusión y la desintegración familiar son condiciones sociales que sirven como caldo de cultivo para las adicciones, pues producen trastornos emocionales en los jóvenes, quienes tratan de buscar cómo satisfacer esa necesidad de inclusión.

En este sentido, destacó que la capacidad del Sistema Nacional de Salud para atender este tipo de problemáticas era y sigue siendo limitada, debido al escaso número de especialistas y clínicas especializadas en salud mental, a lo que se suma que esa capacidad se encontraba dispersa con sólo tres unidades a nivel federal: la de los Servicios de Atención Psiquiátrica, la del Consejo Nacional de Salud Mental y los Centros Integrales de Salud Mental, que son 45 en el país.

En cuanto a la infraestructura para el tratamiento de adicciones, detalló que existen poco más de 300 unidades en el país, así como centros ambulatorios de prevención especializados y el apoyo de Centros de Integración Juvenil (CIJ), que este 2019 cumplen 50 años de operación, con un total de 100 unidades.

En total, subrayó, el gobierno federal cuenta con 400 unidades comunitarias para adicciones, 45 Centros Integrales de Salud Mental y tres hospitales psiquiátricos federales, además de hospitales especializados en salud mental, en poco más de la mitad de los estados.

López-Gatell Ramírez anunció que para subsanar estas deficiencias el nuevo plan de atención del gobierno federal incluye la integración de los tres campos de la salud mental en una sola entidad, denominada Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, así como la profesionalización de las unidades especializadas y de su personal.

Todo ello para atender el problema de las adicciones que, dijo, representa una de las causas principales de la mortalidad en nuestro país y la número uno entre los jóvenes.

En su oportunidad, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que se usará toda la fuerza del Estado para combatir las adicciones, por lo que destinará toda la publicidad oficial de su gobierno, incluidos los tiempos oficiales, para apoyar la campaña Juntos por la Paz.

Con información de Proceso