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Yuriria, Gto.- La muerte del Teniente de Infantería de la Guardia Nacional, Juan Carlos Anastasio, no fue en vano. Protegió la existencia de una mujer con su hija pequeña durante la balacera ocurrida el pasado sábado en el municipio guanajuatense de Yuriria.

Juan Carlos Anastasio era originario de Ciudad Ixtepec, Oaxaca. Sus restos ya fueron trasladados para ser entregados a sus familiares.

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Lamentablemente es el primer elemento caído en la corta y reciente historia de la Guardia Nacional.

Los hechos ocurrieron la tarde del pasado sábado 10 de Agosto, en una vivienda en la calle Venustiano Carranza y Miguel Hidalgo en la comunidad de Loma de Zempoala, a un lado con la laguna de Yuriria.

Los elementos de la Guardia Nacional se avocaron a revisar un automóvil que les pareció sospechoso, cuando fueron atacados por hombres armados, repeliendo la agresión.

Entre el intercambio de fuego, el Teniente de Infantería se lanzó a proteger a la mujer y a su bebé, que podrían haber resultado heridas, pero él recibió un disparo que lo hirió. Al ser llevado al hospital en la ciudad de Jaral del Progreso, Juan Carlos Anastasio dejó de contar con signos vitales.

El saldo de los atacantes habría sido de cinco muertos y otros tres lesionados. Entre los agresores había un menor de edad, quien ya sabía disparar armas largas. A la banda delictiva se le confiscaron cartuchos útiles y rifles de asalto.

Además, siete presuntos delincuentes se habrían rendido ante el asedio de las Fuerzas Federales.

Más adelante, la misma Guardia Nacional recalcó su compromiso contraído con el pueblo mexicano, “lo cual conlleva llegar hasta el sacrificio en caso de ser necesario para salvaguardar el bienestar de los ciudadanos contribuyendo con los proyectos implementados por el gobierno de México para devolver la paz y seguridad a los mexicanos”.