En Pamplona, tercer día de protestas luego de que un tribunal de esta ciudad setenció a cinco hombrs por abuso sexual y no por violación. Foto Ap / Álvaro Barrientos
Publicidad

Publicidad

Redacción/La Jornada

Madrid. La víctima de La manada, como se conoce a los cinco hombres acusados de una violación grupal en España y condenados finalmente por abuso sexual, ha roto su silencio con una carta publicada por un programa de televisión en la que insta a alzar la voz contra las agresiones sexuales y a denunciarlas.

Los hechos tuvieron lugar en 2016 en las famosas fiestas de Sanfermines, en la ciudad de Pamplona. La víctima, que entonces tenía 18 años, denunció a sus presuntos agresores y éstos fueron detenidos.

“Por favor, solo pido que, por mucho que penséis que no os van a creer, denunciéis. Os puedo asegurar que todo el camino que hay que recorrer no es plato de buen gusto, pero ¿qué hubiera pasado si yo no hubiera denunciado? Pensadlo”, expresa la mujer en la misiva.

“Nadie tiene que pasar por esto. Nadie tiene que lamentarse de beber, de hablar con gente en una fiesta. De ir sola a casa o de llevar una minifalda. Nos tenemos que lamentar todos de la mentalidad que tiene esta sociedad, donde esto le puede pasar a cualquiera”, añade.

En la carta, hecha pública hoy en exclusiva por el Programa de Ana Rosa, del canal Telecinco, la víctima de La manada anima a quienes sufran agresiones sexuales a contar su caso. “Contadlo a un amigo, a un familiar, a la policía, en un tuit.

Hacedlo como queráis, pero contadlo. No os quedéis callados, porque si lo hacéis, les estáis dejando ganar a ellos”, expresa.

En el texto, su autora también agradece el apoyo recibido durante los últimos meses y llama a la sociedad a ser “partícipe del cambio”. “Personalmente, con que haya removido la conciencia de una persona o haya dado fuerzas a otras personas para luchar, me doy por satisfecha”, escribe.

El caso de La manada levantó una oleada de protestas en mayo en toda España a raíz de la sentencia del caso (no firme), que condenó a los cinco acusados por abuso y no por agresión sexual. Los jueces consideraron que no hubo intimidación ni violencia.

Hace unos días, la Justicia española decidió poner en libertad provisional a los condenados, entre quienes hay un guadia civil y un militar, tras casi dos años de prisión. La decisión indignó de nuevo a parte de la población española, que volvió a salir a la calle.